¿Qué es la labilidad emocional? ¿Cuáles son sus síntomas?

 En blog, Gestión del estrés

Conocer qué es y cuáles son los síntomas de la labilidad emocional te puede ayudar a regular, gestionar y expresar las emociones de una forma más funcional.

Con el transcurso de la vida, se atraviesan numerosas experiencias y situaciones que tienen un impacto directo o indirecto en las emociones, pudiendo incluso provocar dificultades en la gestión y en la regulación de las mismas.

¿Qué es la labilidad emocional?

Todos experimentamos distintas emociones aunque no todas las expresemos de una misma forma. Justamente, ese es uno de los criterios a tener en consideración y valorarlo cuándo se habla de labilidad emocional.

La labilidad emocional corresponde a un cuadro en el que la persona pasa por distintos estados emocionales, que generalmente, expresa y gestiona de una forma inapropiada.

Síntomas de la labilidad emocional

Cuando en psicología nos referimos a la labilidad emocional nos referimos a un síntoma o conjunto de síntomas que configuran dicha dificultad de regular, expresar y gestionar las emociones.

Pero, ¿cuáles son sus síntomas? Pues verás, los síntomas más frecuentes que pueden darse cuando nos referimos a labilidad emocional son los siguientes:

  • Cambios en el estado emocional de pronta aparición.
  • Sensación de pérdida de autocontrol emocional.
  • Dificultad para tener una buena higiene del sueño.
  • Llanto fácil y también risa incontrolable que pueden detonarse en situaciones inconexas y de forma inapropiada.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Dificultad para gestionar la toma de decisiones.
  • Debido a la acumulación de otros signos, la persona puede tener una baja autoestima e inseguridad en sus relaciones sociales.
  • Optimismo magnificado. Con esto nos referimos a una visión irracional y positiva respecto a cualquier situación, considerándose también un estado de euforia.
  • También puede darse un pesimismo muy desesperanzador, considerándose inclusive como un estado de distimia o aplanamiento afectivo.

Cabe destacar que el hecho de que en algún momento reaccionemos con una expresión emocional distinta a la que otra persona consideraría que debería ser, no necesariamente es signo de la existencia de labilidad emocional.

Para ello, es fundamental valorar el tiempo de la reacción emocional, puesto que puede variar de un momento más instantáneo a alargarse unos minutos.

Si quieres vivir mejor debes aprender a gestionar tus emociones de forma adecuada, si no sabes cómo hacerlo te recomendamos el siguiente artículo, no tiene desperdicio: “Estrategias de gestión emocional que te ayudarán a vivir mejor”.

De igual forma, es necesario saber que la labilidad emocional cursa con episodios intermitentes que no hacen que la persona en cuestión esté continuamente alterada o con inestabilidad emocional.

Ahora que ya conoces un poco más sobre qué es la labilidad emocional y cuáles son sus síntomas, ¿te sientes identificado con algo de lo que has leído? Si es así, tranquilo porque estás en el sitio correcto. En Noelia Pérez Psicóloga te ayudamos a obtener el mayor bienestar posible contigo mismo y con tu forma de sentir y en definitiva de vivir.

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